“Bien sé que estas algo extrañado
así que hare esto corto. Yo te conozco, sé perfectamente quien eres así que no
tienes salida. Mi nombre, no es importante. Con el tiempo te darás cuenta de quién
soy. Ten por seguro que estoy más cerca de lo que te imaginas. No trates de
interrogar al mensajero pues él sabe menos que tú, así que no te servirá de
mucho. Bien quería notificar que Cliff está muerto. Lo recuerdas no. Tú y el
eran muy buenos amigos hasta… hasta el día del accidente. No te preocupes por
él. No tengas remordimiento tu sabes que la situación era inevitable. En fin
necesito verte. Pasó algo muy serio y necesito hablar contigo. Sé que nunca
sales de tu casa, pues no confías en los medios de transportes. En fin un
automóvil pasará a recogerte el lunes si no te molesta. Pasará a las 7 am.
Adiós “
Al leer la carta un frio
indescriptible recorría mi espina no sabía que pensar ni mucho menos que hacer.
Debía de seguir las instrucciones de la
carta y asistir a la cita previamente descrita o no. No lo podía creer mi mano
izquierda todavía seguía temblando después de tomarla de la mano de ese extraño
mensajero. Un bastante peculiar no se ven muchos de esos a diario. Vestía un
traje de una pieza. Era un uniforme de trabajo probablemente era un
electricista o algo así. Pero no observé en su rostro cara de electricista. Y su rostro era frío
como si no pudiera hacer ninguno de los gestos comunes que la gente suele
hacer. Me recordó a esos guardias de la
reina en el Reino Unido. Recuerdo haber visto un reporte de ellos en la
televisión hace poco. Estaban hablando sobre dicho país. Sobre el Big Ben y
esas cosas. Recuerdo que mencionaron la gran
capacitación militar de esos guardias. De cualquier modo muy muy cortes el tipo
era sábado y faltaba mucho para el lunes. Normalmente los fines de la semana no
se me hacían diferentes a los demás días de la semana. Algunas veces tenía que
mirar el calendario para colaborar que era sábado. Al menos esta vez tendría algo diferente
a hacer que mirar la televisión y quejarme de mi rutina diaria. Tenía tan solo
dos días para pensar en la identidad del misterioso autor de la misiva. Tenía
que empezar a hacer conjeturas. Primero pensé en las personas que conocían mi
dirección al poco tiempo me di cuenta que esa premisa no arrojaría nada pues
nadie conocía mi actual dirección. Luego Pensé en las personas que nos conocía
a mí y a Cliff. Después de un rato me di cuenta que no podría tratarse de
alguien que nos conociese pues la mayoría estaban retirados y probablemente ni
se acodarían de nosotros. Las suposiciones no me llevaban a nada por ende
decidí recordar el extraño incidente el cual se mencionaba en la carta... Lo
recuerdo como si fuera ayer. Uno no olvida fácilmente esas cosas. Recuerdo que fue
durante el verano del 80. Era un verano caluroso. Recuerdo como la mayoría de meteorólogos
erraban respecto a eso y cada mañana prevenían de una tormenta de magnitudes
colosales. Ellos decían que la ola de calor era algo pasajero y que pronto
terminaría y todo volvería a la normalidad. Creo que esos grandes peinados
repletos de fijador no compensaban su incompetencia en su trabajo. En ese entonces yo tenía un
trabajo bastante particular. Era locutor de una estación de radio en la ciudad.
Me hubiera gustado ser músico y dar conciertos pero parece que mi sueño nunca
se cumplió. En vez de estudiar música estudie comunicaciones y tenía una capacitación
muy buena como locutor y como ingeniero de audio. Todas las noches en puto de
las 7 pm yo daba mi programa. Se llamaba la hora del rock. Y creo que ese
nombre le quedaba perfecto solo con el detalle de que mi programa duraba tres
horas. Pero tenía un gran recibimiento por parte de mi público. La estación en
cuestión se llamaba Radio Rainbow. Y mi productor era una persona muy
agradable, siempre tenía un chiste nuevo cada mañana. ¿Cuándo llegó Cliff a mi vida?
Creo que fue un evento algo extraño. Durante la época cercana a Halloween en mi
programa acostumbraba cambiar mi programación habitual de tal manera que si
bien normalmente hablábamos de tópicos como lo era por ejemplo sobre el nuevo álbum
de Van halen. Las cosas cambiaban mucho invitaba a mis radioescuchas a contar sus historias más escalofriantes al
aire. Era una idea que le parecía muy buena a mi productor. Un martes 30 de
Octubre, un fan se comunicó conmigo para contarme su historia se trataba de
Cliff. Su historia trataba de los extraños fenómenos paranormales que rodeaban
su vida en los últimos días a raíz de u a compra que había hecho en Ebay de una
máquina de pinball algo vieja. Me comento: “Normalmente las máquinas pinball
tienes temáticas de cosas conocidas y del momento como películas o series de
televisión. Pero esta máquina es algo extraña. Tiene una temática un poco más
mística y algo escalofriante. Las ilustraciones que posee son entre muchas un
pentagrama al centro y también ciertos espectros no solo fantasmagóricos. Sin
embargo estos no tienen una forma
normal. Pareciese como si fueran parte de esos extraños tratados medievales de demonios.” Me narró
los ruidos que se oían en su casa a media noche, el olor fétido de
descomposición y sus pesadillas. Me
comento que una vez estaba en un bosque, todo era oscuro y no podía distinguir
nada cuando de repente alcanzo a oír ciertas voces que le helaron la sangre.
Después se soñó en una serie de situaciones que lo conducían a la muerte. Como
por ejemplo, está en su habitación cuando escucha que alguien entra al
apartamento, tras revisar que no, hay nadie Cliff cae al piso por algo que no
lo deja respirar intenta todo per es inútil. Con el tiempo ve borroso y muere.
Fuera de línea me dijo que si podíamos vernos en un restaurante de comida rápida
cerca de la estación de radio. Ahí
hablamos acerca de su situación paranormal. Con el tiempo empezamos a
hablar de cosas más pasajeras y casuales. Como nuestras bandas favoritas. Inclusive
hablamos acerca de las mascotas que tuvimos en nuestra infancia. Le conté de la guitarra que me
regalo el anciano. También le conté de
la llave. Me pregunto si aún la tenía y también me contó algo que me dejó algo
impactado me conto que el pinball tenía un espacio en la parte trasera que parecía
abrirse solo con una llave. Lo raro era que intento con una llave maestra y no
sirvió de nada inclusive llamo a un amigo de él que hace llaves. Su amigo se
quedó estupefacto le dijo que nunca había visto algo parecido. Cuando dijo esto
último yo dije: Enserio, mi llave
tampoco parece algo normal. Le comenté como es que el anciano me dijo que
cuidara la llave con mi vida. Y como es que al analizarla pude notar una
extraña inscripción que no se notaba bien a causa del óxido. Le dije que lo
había notado desde que era niño. Lo había dejado pasar como una de esas cosas
raras que pasan cuando eres niño y que no les pues dar explicación. Y que con
el paso del tiempo uno va olvidando al pasar de los tiempos. Motivo por el cual
nunca intente hacer algo para revelar el extraño misterio que escondía la
inscripción. Y la conversación prosiguió:
-¿y qué piensas hacer con esa
llave?
-No sé, creó que esta vez no
podré esconder mi deseo por desentrañar la inscripción
-¿y qué piensas hacer?
-He leído en un libro que con un
poco de bicarbonato de sodio y agua
- No creo que resulte
- es muy simple sólo tienes que
poner un poco de bicarbonato de sodio en la llave y y luego frotas son un
cepillo que contenga agua
-Suerte, que tal si nos vemos el próximo
sábado aquí y vemos que pasa.
CONTINUARA... https://miguelinking.blogspot.mx/2018/01/capitulo-3.html
CONTINUARA... https://miguelinking.blogspot.mx/2018/01/capitulo-3.html
.
Comentarios
Publicar un comentario