Capítulo 2

“Bien sé que estas algo extrañado así que hare esto corto. Yo te conozco, sé perfectamente quien eres así que no tienes salida. Mi nombre, no es importante. Con el tiempo te darás cuenta de quién soy. Ten por seguro que estoy más cerca de lo que te imaginas. No trates de interrogar al mensajero pues él sabe menos que tú, así que no te servirá de mucho. Bien quería notificar que Cliff está muerto. Lo recuerdas no. Tú y el eran muy buenos amigos hasta… hasta el día del accidente. No te preocupes por él. No tengas remordimiento tu sabes que la situación era inevitable. En fin necesito verte. Pasó algo muy serio y necesito hablar contigo. Sé que nunca sales de tu casa, pues no confías en los medios de transportes. En fin un automóvil pasará a recogerte el lunes si no te molesta. Pasará a las 7 am.
Adiós “
Al leer la carta un frio indescriptible recorría mi espina no sabía que pensar ni mucho menos que hacer. Debía de seguir las  instrucciones de la carta y asistir a la cita previamente descrita o no. No lo podía creer mi mano izquierda todavía seguía temblando después de tomarla de la mano de ese extraño mensajero. Un bastante peculiar no se ven muchos de esos a diario. Vestía un traje de una pieza. Era un uniforme de trabajo probablemente era un electricista o algo así. Pero no observé en su rostro  cara de electricista. Y su rostro era frío como si no pudiera hacer ninguno de los gestos comunes que la gente suele hacer. Me  recordó a esos guardias de la reina en el Reino Unido. Recuerdo haber visto un reporte de ellos en la televisión hace poco. Estaban hablando sobre dicho país. Sobre el Big Ben y esas cosas.  Recuerdo que mencionaron la gran capacitación militar de esos guardias. De cualquier modo muy muy cortes el tipo era sábado y faltaba mucho para el lunes. Normalmente los fines de la semana no se me hacían diferentes a los demás días de la semana. Algunas veces tenía que mirar el calendario para colaborar que  era sábado. Al menos esta vez tendría algo diferente a hacer que mirar la televisión y quejarme de mi rutina diaria. Tenía tan solo dos días para pensar en la identidad del misterioso autor de la misiva. Tenía que empezar a hacer conjeturas. Primero pensé en las personas que conocían mi dirección al poco tiempo me di cuenta que esa premisa no arrojaría nada pues nadie conocía mi actual dirección. Luego Pensé en las personas que nos conocía a mí y a Cliff. Después de un rato me di cuenta que no podría tratarse de alguien que nos conociese pues la mayoría estaban retirados y probablemente ni se acodarían de nosotros. Las suposiciones no me llevaban a nada por ende decidí recordar el extraño incidente el cual se mencionaba en la carta... Lo recuerdo como si fuera ayer. Uno no olvida fácilmente esas cosas. Recuerdo que fue durante el verano del 80. Era un verano caluroso. Recuerdo como la mayoría de meteorólogos erraban respecto a eso y cada mañana prevenían de una tormenta de magnitudes colosales. Ellos decían que la ola de calor era algo pasajero y que pronto terminaría y todo volvería a la normalidad. Creo que esos grandes peinados repletos de fijador no compensaban su incompetencia  en su trabajo. En ese entonces yo tenía un trabajo bastante particular. Era locutor de una estación de radio en la ciudad. Me hubiera gustado ser músico y dar conciertos pero parece que mi sueño nunca se cumplió. En vez de estudiar música estudie comunicaciones y tenía una capacitación muy buena como locutor y como ingeniero de audio. Todas las noches en puto de las 7 pm yo daba mi programa. Se llamaba la hora del rock. Y creo que ese nombre le quedaba perfecto solo con el detalle de que mi programa duraba tres horas. Pero tenía un gran recibimiento por parte de mi público. La estación en cuestión se llamaba Radio Rainbow. Y mi productor era una persona muy agradable, siempre tenía un chiste nuevo cada mañana. ¿Cuándo llegó Cliff a mi vida? Creo que fue un evento algo extraño. Durante la época cercana a Halloween en mi programa acostumbraba cambiar mi programación habitual de tal manera que si bien normalmente hablábamos de tópicos como lo era por ejemplo sobre el nuevo álbum de Van halen. Las cosas cambiaban mucho invitaba a mis radioescuchas  a contar sus historias más escalofriantes al aire. Era una idea que le parecía muy buena a mi productor. Un martes 30 de Octubre, un fan se comunicó conmigo para contarme su historia se trataba de Cliff. Su historia trataba de los extraños fenómenos paranormales que rodeaban su vida en los últimos días a raíz de u a compra que había hecho en Ebay de una máquina de pinball algo vieja. Me comento: “Normalmente las máquinas pinball tienes temáticas de cosas conocidas y del momento como películas o series de televisión. Pero esta máquina es algo extraña. Tiene una temática un poco más mística y algo escalofriante. Las ilustraciones que posee son entre muchas un pentagrama al centro y también ciertos espectros no solo fantasmagóricos. Sin embargo estos no tienen una forma  normal. Pareciese como si fueran parte de esos extraños  tratados medievales de demonios.” Me narró los ruidos que se oían en su casa a media noche, el olor fétido de descomposición y  sus pesadillas. Me comento que una vez estaba en un bosque, todo era oscuro y no podía distinguir nada cuando de repente alcanzo a oír ciertas voces que le helaron la sangre. Después se soñó en una serie de situaciones que lo conducían a la muerte. Como por ejemplo, está en su habitación cuando escucha que alguien entra al apartamento, tras revisar que no, hay nadie Cliff cae al piso por algo que no lo deja respirar intenta todo per es inútil. Con el tiempo ve borroso y muere. Fuera de línea me dijo que si podíamos vernos en un restaurante de comida rápida cerca de la estación de radio. Ahí  hablamos acerca de su situación paranormal. Con el tiempo empezamos a hablar de cosas más pasajeras y casuales. Como nuestras bandas favoritas. Inclusive hablamos acerca de las mascotas que tuvimos en nuestra  infancia. Le conté de la guitarra que me regalo el anciano.  También le conté de la llave. Me pregunto si aún la tenía y también me contó algo que me dejó algo impactado me conto que el pinball tenía un espacio en la parte trasera que parecía abrirse solo con una llave. Lo raro era que intento con una llave maestra y no sirvió de nada inclusive llamo a un amigo de él que hace llaves. Su amigo se quedó estupefacto le dijo que nunca había visto algo parecido. Cuando dijo esto último yo  dije: Enserio, mi llave tampoco parece algo normal. Le comenté como es que el anciano me dijo que cuidara la llave con mi vida. Y como es que al analizarla pude notar una extraña inscripción que no se notaba bien a causa del óxido. Le dije que lo había notado desde que era niño. Lo había dejado pasar como una de esas cosas raras que pasan cuando eres niño y que no les pues dar explicación. Y que con el paso del tiempo uno va olvidando al pasar de los tiempos. Motivo por el cual nunca intente hacer algo para revelar el extraño misterio que escondía la inscripción. Y la conversación prosiguió:
-¿y qué piensas hacer con esa llave?
-No sé, creó que esta vez no podré esconder mi deseo por desentrañar la inscripción
-¿y qué piensas hacer?
-He leído en un libro que con un poco de bicarbonato de sodio y agua
- No creo que resulte
- es muy simple sólo tienes que poner un poco de bicarbonato de sodio en la llave y y luego frotas son un cepillo que contenga agua
-Suerte, que tal si nos vemos el próximo sábado aquí y vemos que pasa.

CONTINUARA... https://miguelinking.blogspot.mx/2018/01/capitulo-3.html



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