Detuve los recuerdos porque un constante malestar en mis
cienes. Se sentían como pequeñas agujas penetrando en mi cráneo, cada segundo
era una interminable tortura. A cada momento se intensificaba el dolor. No pude
dar ninguna explicación al impetuoso y momentáneo malestar. Había dormido bien,
había comido lo suficiente inclusive ese día no mire el televisor. Intente
encontrar un analgésico en el cajón donde guardaba los medicamentos. Pero por algún extraño motivo no encontré la
que buscaba. Tan solo encontré un extraño medicamento del cual no recordaba su
compra. El medicamento en cuestión era para el dolor estomacal. Nunca había
visto un medicamento tan extraño como ese, su color era algo estridente. Por qué
un jarabe tendría un color amarillo. Además me percaté de que el mensaje en el
frasco no estaba en español sino en otro idioma completamente desconocido para
mí. Decía: “Ne bois pas ca jamais”. En fin me resigne a la idea de poder
atenuar mi malestar con medicina. Decidí utilizar el último sobre de té de
yerbabuena que estaba en mi anaquel y disponerme a dormir hasta mañana. Todavía
faltaría un día para mi encuentro con el misterioso personaje autor de la
carta. Introduje agua caliente en la pequeña parrilla que utilizaba de vez en
cuando para calentar uno que otro alimento. Lo puse a fuego lento pues no
quería que se evaporara. En ese momento, ya no soportaba estar de pie dado el
reciente padecimiento. Me senté en mi sillón. Todavía tenía el costado mullido.
Use un cojín para sostener mi nuca mientras me recostaba y cerraba los ojos. No podrí precisar cuánto
tiempo pasó pero el chirriante sonido del recipiente me indicó que mi agua
estaba lista. Tomé un viejo trapo que estaba por ahí para poder vaciar el agua
a un tarro que tome al azar de los únicos
tres que tenía en mi cocina, mejor dicho en mi casa. Como último paso de mi
tarea introduje la bolsa de té. Antes de dar el primer sorbo me detuve a mirar el relieve de mi tarro. Debó de
admitir que no sonrío a menudo pero no pude controlar aquella que se me produjo
al momento al ver la imagen del Bugs bunny. Al verlo me no pude dejar de pensar
en mi vieja casa donde pase la niñez. Aquella que estaba en el vecindario donde
trabajaba limpiando los áticos. Sin embargo deje caer una gota cuando me vino a
la mente que tal vez ya no volvería a ese lugar nunca. Reflexionaba acerca de
todo lo anterior mientras bebía mi remedio casero. No dejé que el sentimiento
de tristeza me invadiera así que seguí pensando en aquella época en la que veía
a ese conejo por el televisor. Vino a mi mente uno de los que considero hasta
el día de hoy, uno de los más extraños programas de televisión que e visto en
mi vida. Era sobre ese alegre animal, aunque en esa emisión no se veía tan
alegre. EL personaje se veía algo preocupado. El show comenzaba como
normalmente lo hacía en aquel tiempo, con la canción de inicio, tenía los
típicos fondos de caricatura, inclusive los mismos créditos de inicio... Creo
que al ver tantos años su programa me había memorizado los créditos iniciales. Esos
en los que viene el nombre del creador del historyboard del capítulo entre
otras cosas. Bien el segmento animado comenzaba con el célebre animal animado sentado en su madriguera, se veía
pensativo, bastante diría yo. De pronto se levantaba y caminaba alrededor del
campo, realmente era extraña la ocasión en la que él no se la pasara saltando
de un lado para otro frívolamente. Mientras caminaba se encontraba con árboles.
Los tocaba minuciosamente como cuando alguien toca a la puerta de alguien.
Realizó mismo como con cinco árboles. En el mismo lugar, el mismo número de
toques, con a la misma intensidad. Siguió caminando y ahora
se la pasaba levantando pequeñas rocas una tras otra sin encontrar resultado
aparente. Uno pensaría que tan solo estaba buscando una zanahoria pero por qué tanta insistencia. Por qué tan extraño comportamiento, y sin duda
lo más extraño, por qué no simplemente sacaba una de su bolsillo. No se supone
que son caricaturas para niños. Por qué tanto misterio. No se supone que
tendrían que ser graciosas. Bien pues no me estaba dando risa. De repente se terminó el episodio. Tan solo aparecieron
los créditos finales y la canción del final. Me quede bastante desilusionado
por eso. No puedo creer que la espera de esa semana de ese dibujo animado no
haya válido la pena. Es decir ni siquiera apareció Porky para dar su clásico
mensaje de despedida. En ese momento, de
repente un anuncio provocó en mí un sobresalto.
El espacio publicitario tenía un toque algo tétrico pero
también alegre. Tenía la música que comúnmente se podía encontrar en los
anuncios de cereal para niños. Pero al m ismo tiempo tenía colores grises y
tristes. Tan solo salió la foto de una extraña llave y una voz alegre y viva
que recitó. “y recuerden amiguitos del bosque si la ven ya saben qué hacer. Después apareció en
la pantalla un mensaje con el nombre de Aarón escrito con letras blancas en un fondo negro. Posteriormente todo volvió por decirlo
de cierta forma a la normalidad. Comenzó un programa de Tommy y Jerry. Era uno
de mis favoritos. Perdí la percepción de diversas cosas con este recuerdo:
De mi dolor, de mi tiempo y de lo más importante: ¡de mi té!
Así me dispuse a dormir. Al principio no podía dormir pero
después solo fue cuestión de cerrar los
parpados. Normalmente no soñaba con nada, y si lo hacía tan solo eran sueños
vagos y sin sentido. Como yo al frente de una institución bancaría sellando
hojas o como otras veces que estaba en
una biblioteca leyendo y yo era el único ahí. Mis sueños no eran tan extraños
ni fuera de lo común como el de otras personas. Como los que oí en ese programa
televisión. Cómo es que las personas podían soñar que eran los reyes absolutos
de todo en el mundo. Cómo es que las personas podían soñar que eran pilotos de
Nascar y ganaban el campeonato. En serio sus vidas podrían ser tan miserables y aburridas como
para soñar eso. Pero esta vez no sería así. MI sueño, más que un sueño fue un
recuerdo. Fue un recuerdo que ya no podía encontrar en mi lucidez, no sé cómo
es que pude haber olvidado algo tan importante como eso. Todo comenzaba en mi
cabina de radio. Era una noche bastante tranquila, ese día se transmitiría un
especial con lo mejor de Queen así que
la audiencia estaba a flote. La gente no dejaba de llamar para pedir temas como
backchat o seven seas of the rye inclusive keep yourself alive. Yo sólo
conversaba con la audiencia y decía uno que otro dato curioso de Queen, como
por ejemplo el nombre de los gatos de Freddy Mercury ó el nombre original de la
banda: Smile. De prnto el productor me hizó una señal para salir a la sala de
control para hablar:
- -Mi tiempo como productor termino, atrás de esa
puerta está mi reemplazo.
- - Enserio, ¿Por qué? Bien ya que
- - No hay nada más que decir, fue un placer
trabajar contigo.
- - Igualmente John, suerte
-En ese momento la puerta se abrió y pasó
una hermosa señorita, yo pensé que sería la asistente de mi futuro jefe…
-Bien te presento a Shalom, la nueva
productora
Yo me presente y le estreche la mano.
El programa transcurrió como normalmente lo
hacía de hecho tan solo faltarían treinta minutos. Ella se sentó y permaneció tranquilamente en el panel de
control realizando sus tareas. Al finalizar ese programa yo iría con Cliff para
ver el asunto pendiente.
-
- Y bien amigos hemos vuelto después de la breve
pausa, esta es la última canción esperó que la disfruten fue un placer compartir
la velada con ustedes. Los dejó con esta obra maestra: Bohemian Rhapsody
Recogí mis cosas y me dirigía a la salida
cuando de pronto Shalom me hablo.
- - Oye ¿Por qué tanta prisa?
-
Ah, (no quería hablarle de mi idea de hablar con
Cliff era una desconocida así que rápidamente llame a Cliff: mientras ella
recogía sus cosas
- Hola Cliff
-hola, oye vas a ir
- me parece que no, me surgió un
inconveniente si es que lo entiendes
- sí por supuesto de hecho yo iba a
llamarte para decirte que yo tampoco podré ir
-bien adiós, cuídate
-gracias igualmente)
(Ella)-todo
bien con la llamada
-sí gracias
Ah respondiendo a tu pregunta, voy a tomar algo de aire fresco. Tan sólo quiero
-tomar un poco de aire esté programa me dejó exhausto.
Que buena idea, te acompaño, tal vez podamos
aprovechar para conocernos, vamos a pasar mucho tiempo juntos entonces creo que
sería buena idea llevarnos bien.
(Sinceramente yo también quería conocerla,
había algo que me llamaba a ella extrañamente, además se veía muy agradable y
buena persona)
-Y bien cuéntame ¿Qué te trae por aquí?
- Creo que nada en especial tan solo llegue
aquí un par de días por este trabajo, la radiodifusora me contacto y me
hicieron una propuesta que no podía rechazar
- Que bien por ti debo de admitirte que es
una gran ciudad, y un gran trabajo
-
Sabes debo de admitir que soy tu fan, en mi ciudad no me perdía ninguno de tus
programas
- Gracias es un gran cumplido viniendo de
ti
- de nada
-Y bien que me dices de ti
- Pues no mucho, soy alguien muy común y
sobre ti
- creo que tendré que responder con lo
mismo
- y cuál es tu banda favorita
- No lo sé tengo bastante
- ¿Qué opinas de... Leed Zeppelin?
Es bastante buena es una de mis favoritas,
baya que has dado al clavo, y cuál es tu
canción favorita
-
Me la pones difícil
-
A ver adivino… Mobby dick
-
Baya has acertado, no recuerdo que lo haya dicho
al aire
-
Bueno de hecho recordé que una vez dijiste que
tu nuca ponías tus canciones favoritas al aire y recordé que nunca has puesto Mobby dick
-
Baya que eres fan, sabes eres muy agradable
-
Gracias creo que es mutuo
-
De nada
-
Y bien creo que es momento de decir adiós hasta
mañana
-
Yo digo lo mismo, adiós ve con cuidado
-
Gracias cuídate
Y de esta forma me dirigía a mi apartamentento donde me
dispuse a dormir
FIN DE LA PRIMERA PARTE
ESPERA LA SEGUNDA ...
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